27a. Dom Ord Ciclo B (Id=663)

Primera Lectura

Serán los dos una sola carne

Lectura del libro del Génesis
2, 18-24

El Señor Dios se dijo:
"No está bien que el hombre esté solo; voy a hacerle alguien como él para que lo ayude".
Entonces el Señor Dios formó de la tierra todos los animales del campo y todos los pájaros del cielo, y se los presentó al hombre para ver qué nombre les ponía; y así todo ser viviente llevaría el nombre que el hombre le pusiera. Así el hombre puso nombre a todos los animales domésticos, a los pájaros del cielo y a las bestias del campo; pero no encontraba ninguno como él que le ayudase.
Entonces el Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, y mientras dormía le sacó una costilla y cerró el hueco con carne. Y de la costilla que le había sacado al hombre, Dios formó una mujer; se la presentó al hombre y éste exclamó:
"¡Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Por eso será llamada Mujer, porque ha sido formada del hombre".
Por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 127, 1-2.3.4-5.6

Dichoso el que respeta al señor.
Benedícat nobis Dóminus ómnibus diébus vitae nostrae.

Dichoso el que respeta al Señor y sigue sus caminos. Comerás del trabajo de tus manos, serás afortunado y feliz.
Dichoso el que respeta al señor.
Benedícat nobis Dóminus ómnibus diébus vitae nostrae.

Tu mujer será como una vid fecunda dentro de tu casa; tus hijos, como brotes de olivo en torno a tu mesa.
Dichoso el que respeta al señor.
Benedícat nobis Dóminus ómnibus diébus vitae nostrae.

Así será bendecido el hombre que respeta al Señor: Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida.
Dichoso el que respeta al señor.
Benedícat nobis Dóminus ómnibus diébus vitae nostrae.

Que el Señor te bendiga desde Sión. Que veas a los hijos de tus hijos. ¡Paz a Israel!
Dichoso el que respeta al señor.
Benedícat nobis Dóminus ómnibus diébus vitae nostrae.

Segunda Lectura

El santificador y los santificados tienen la misma condición humana

Lectura de la carta a los Hebreos
2, 9-11

Hermanos: Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a Jesús, lo vemos coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte. Así, por disposición divina, gustó él la muerte en beneficio de todos.
Porque era conveniente que Dios, origen y meta de todas las cosas, queriendo llevar a la gloria a muchos hijos, perfeccionara mediante los sufrimientos a quien iba a guiarlos a la salvación.
Porque santificador y santificados, todos proceden del mismo. Por eso Jesús no se avergüenza de llamarlos hermanos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
Si diligamus ínvicem, Deus in nobis manet, et cáritas eius in nobis perfécta est.
Aleluya.

Evangelio

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
10, 2-16

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo se acercaron a Jesús unos fariseos y, para ponerlo a prueba, le preguntaron:
"¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?"
El les respondió:
"¿Qué les mandó Moisés?"
Ellos contestaron:
"Moisés permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la mujer".
Jesús les dijo:
"Moisés les prescribió esa norma debido a su incapacidad para entender los planes de Dios. Pero desde el principio Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre".
Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo:
"Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera; y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio".
Después de esto, le presentaron a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban. Al verlo, Jesús se disgustó y les dijo:
"Dejen que los niños se acerquen a mí; no se lo impidan, porque de ellos es el Reino de Dios. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él".
Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

 

Prefacio

La prenda futura de nuestra pascua

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
En ti vivimos, nos movemos y existimos; y, todavía peregrinos en este mundo, no sólo experimentamos las pruebas cotidianas de tu amor, sino que poseemos ya en prenda la vida la vida futura, pues esperamos gozar de la pascua eterna, porque tenemos las primicias de tu Espíritu por el que resucitaste a Jesús de entre los muertos.
Por eso, Señor, te damos gracias y proclamamos tu grandeza cantando con los ángeles:
[Misa]